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Cerrar una cuenta Abanca: ¿cómo se hace?

cerrar una cuenta abanca

Si te has planteado cerrar una cuenta Abanca pero no sabes por donde empezar, estás en el lugar correcto. No es un trámite complicado, pero sí debes tener en cuenta varias cosas.

Antes de cancelar la cuenta, es importante que hayas contratado la cuenta sustituta (si es que la necesitas) y te hayas encargado de mover las domiciliaciones y el saldo. No te preocupes, a continuación, entramos en detalle para que realices tu cancelación de forma correcta y sin errores.

Pasos previos al cierre de la cuenta Abanca

Cancelar una cuenta en Abanca es fácil si sigues los pasos correctamente y aplicas los siguientes consejos para que todo vaya como la seda:

  1. Abre una cuenta sustituta si quieres cambiar de banco. Es el primer paso, ya que para trasladar tu saldo y tus domiciliaciones a otra cuenta, primero debes tener abierta tu cuenta sustituta. En el mercado encontrarás una larga lista de cuentas bancarias sin comisiones y sin requisitos.
  1. Traslada las domiciliaciones e ingresos. Contacta con las empresas de suministros que tengas contratados, el gimnasio y todos los servicios en los que hayas domiciliado cobros desde esa cuenta para actualizar tus datos bancarios. También, entrega tu nuevo IBAN de Abanca en tu empresa para que puedan modificar la cuenta en la que te ingresan la nómina todos los meses.
  2. Modifica las transferencias programadas. Haz lo mismo con las transferencias que tengas planificadas: prográmalas en tu nueva cuenta y cancelas la que tienes activas en la antigua.
  3. Deja tu cuenta a cero. Traspasa tu saldo de tu cuenta Abanca a tu actual cuenta bancaria y déjala a cero.

Cómo cerrar una cuenta Abanca

Una vez hayamos llevado a cabo todas las gestiones previas a la solicitud de la cancelación de la cuenta de Abanca, ya podremos pedir que nos la cancelen.

Para ello, deberás acudir a tu oficina de Abanca más cercana. En la aplicación de Abanca o en la página web podrás localizar la oficina más próxima a tu ubicación. Dirígete a ella y solicita la cancelación de la cuenta.

Fase final: pide el certificado de cancelación

El gestor ya ha cancelado tu cuenta. ¿Ahora qué? No te vayas sin solicitar el certificado de cancelación de la cuenta. Este documento te servirá para acreditar que tu cuenta se ha cerrado de forma correcta en el futuro, en el caso de que surgiesen problemas con tu cuenta cerrada o te llegaran cobros indebidos.

¿Es posible cerrar una cuenta Abanca por Internet?

Lamentablemente, por el momento es imposible cancelar una cuenta Abanca a través de los canales digitales. No podrás hacerlo ni por teléfono, ni por la web, ni por la app de Abanca. Tan solo podrán ejecutar tu cancelación si acudes presencialmente a una oficina del banco gallego. Eso sí, intenta pedir cita antes llamando al teléfono de atención al cliente de Abanca para evitar colas.

¿Cuánto cuesta cancelar una cuenta de Abanca?

Cerrar una cuenta Abanca es un trámite que no genera costes. No obsante, si en tu cuenta todavía hay operaciones pendientes o está por cobrar la comisión de mantenimiento de Abanca, es posible que liquiden estos gastos al cancelar tu cuenta.

Por ejemplo, si estabas en números rojos deberás abonar tu deuda o, si tu cuenta tenía comisiones, deberás abonar la parte proporcional en el momento de la liquidación.

Preguntas frecuentes sobre cerrar una cuenta Abanca

¿Qué pasa si no cancelo una cuenta de Abanca?

Si no cancelas una cuenta y esta te genera comisiones, el banco seguirá acumulando gastos que tarde o temprano te exigirá pagar, ya que las entidades tienen derecho a cobrarte gastos si tu cuenta está abierta. Es decir, aunque una cuenta esté inactiva puede seguir generando comisiones, en Abanca y en cualquier entidad bancaria.

¿Qué pasa si cancelo la cuenta Abanca y tengo permanencia?

Si cancelas la cuenta de Abanca y habías firmado en el contrato que te comprometías a mantener la nómina domiciliada durante un periodo de tiempo, el banco puede aplicarte una penalización. Lo más habitual es que te cobre por la parte proporcional de lo que falta por cumplir del incentivo que te ingresó. Nunca te pedirá que pagues más de lo que te pagó como regalo.

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